Aunque la sola tarea de diseñar una página web o encargar su diseño a otra persona ya requiere de tiempo, coordinaciones y esfuerzo; esto no es lo único importante, dado que si no se elige con acierto el lugar donde se va a alojar el sitio web, esto puede echarse a perder.

Por ello, en este artículo se presentan tres pasos iniciales que deberían ser de interés general:

  • 1. El registro de un dominio web

Este paso estará determinado, entre otras cosas por la finalidad que tiene la página diseñada, de modo que solo es cuestión de encontrar el tipo de alojamiento web que sea el más adecuado en términos de cuánto espacio se necesita para la página, el tipo de público al que se apunta, los recursos que ofrezcan si se trata de una página de carácter estrictamente informativo, o si también servirá para la venta en línea.

Existen alternativas muy económicas y de todos los tipos. Por ejemplo, si el público es básicamente español, resulta adecuado un dominio .es; mientras que si el objetivo es más general y se le quiere dar un tono más jerárquico o abarcador, se puede usar el dominio .com.

  • 2. La elección del alojamiento en sí

Teniendo claro el dominio, se puede pasar a la elección del alojamiento para la página diseñada. Existen muchos como, por ejemplo, Joomla o WordPress, por mencionar un par de los más conocidos, y por ello los más usados, de modo que su administración es más conocida y abundan los foros donde se puede encontrar información sobre cómo manejarlos de forma accesible. Esto resulta conveniente tanto para diseñadores como para clientes.

  • 3. Redireccionamiento de los DNS

El último paso importante es lograr que los DNS redirecciones al propio alojamiento, es decir, lograr que los visitantes lleguen a una página web de entre los tantos otros servidores que se encuentran en la red.

Estos tres pasos son los iniciales sin embargo es necesario conocerlos de cara a tener éxito en el proceso de diseño y alojamiento de una página web.